Durante décadas, la comprensión de la esquizofrenia se basó en el resultado de la interacción de muchas variantes genéticas y ambientales. Sin embargo, un hallazgo reciente dio pruebas firmes de que, en ciertos casos, un solo gen puede ser la causa directa.


Investigadores internacionales han identificado que las alteraciones en un único gen, denominado GRIN2A, están directamente relacionadas con la aparición de síntomas psiquiátricos, incluyendo cuadros de esquizofrenia de inicio temprano. Johannes Lemke, de la Universidad de Leipzig, ha señalado que este descubrimiento ubica a GRIN2A como el primer gen conocido capaz de causar por sí mismo una enfermedad mental.

La importancia de GRIN2A reside en su función neurobiológica. Este gen codifica una parte crucial del receptor de glutamato en el cerebro. El glutamato es el neurotransmisor excitatorio primario del sistema nervioso central, y los receptores que codifica GRIN2A son fundamentales para la señalización neuronal excitatoria. Esta función crítica explica su vínculo histórico con trastornos del neurodesarrollo, como la epilepsia, y con trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia.

Para establecer esta relación de causalidad, el equipo de investigación realizó un estudio exhaustivo, apoyándose en el registro mundial más grande de pacientes portadores de variantes en GRIN2A.

El análisis se centró en 121 personas con variantes genéticas consideradas probablemente responsables de la enfermedad. De este grupo, 25 individuos recibieron un diagnóstico psiquiátrico que abarcaba desde trastornos del estado de ánimo hasta cuadros psicóticos o alimentarios.

Un patrón genético y clínico consistente reforzó la solidez de este descubrimiento: la mayoría de los individuos afectados portaban una variante "nula" de GRIN2A. Una variante nula esencialmente implica que el gen está inoperante o que su función ha sido casi totalmente perdida. Esta pérdida de función refuerza la idea de que la disfunción del gen es el motor principal de los síntomas.

Además de la causa genética directa, el patrón temporal de los síntomas fue particularmente llamativo. Las alteraciones en GRIN2A se asociaron con esquizofrenia que se manifiesta en la infancia o la adolescencia, lo cual contradice el curso habitual de la enfermedad, que típicamente se diagnostica en adultos jóvenes.

Quizás el aspecto más transformador del estudio es que, si bien el gen GRIN2A suele estar ligado a la epilepsia o la discapacidad intelectual, algunos participantes manifestaron únicamente síntomas psiquiátricos. Esta observación es crucial, ya que sugiere que la alteración en GRIN2A puede causar un trastorno mental aislado, sin necesidad de acompañarse de otras condiciones neurológicas. Esto obliga a los especialistas a revisar la forma en que se entienden y diagnostican ciertos cuadros psiquiátricos.

El descubrimiento de un mecanismo genético tan preciso abre una vía clara para desarrollar terapias dirigidas y personalizadas. En un enfoque piloto, cuatro participantes con mutaciones en GRIN2A recibieron un tratamiento con L-serina. Este aminoácido es conocido por su capacidad para activar los receptores de glutamato codificados parcialmente por GRIN2A, y se utiliza ocasionalmente para mitigar crisis epilépticas. Los resultados de esta intervención fueron prometedores, ya que los cuatro participantes mostraron mejoras en sus síntomas psiquiátricos:

  • Un paciente experimentó la interrupción de las alucinaciones.
  • Otro demostró una mejora notable en su conducta.
  • Los dos restantes redujeron significativamente tanto sus síntomas paranoides como la frecuencia de sus convulsiones.

Aunque la muestra es pequeña, este éxito terapéutico refuerza la hipótesis de que no todos los trastornos psiquiátricos surgen de redes complejas de variantes genéticas, sino que algunos pueden ser abordados y tratados con precisión al identificar la variante genética específica que los impulsa.

Los autores del estudio, publicado en la revista Molecular Psychiatry, recomiendan firmemente la consideración de pruebas genéticas en pacientes afectados. Un diagnóstico genético preciso podría no sólo mejorar la exactitud del diagnóstico clínico, sino también facilitar tratamientos individualizados basados en la variante específica del GRIN2A. Si bien el mecanismo exacto por el cual la mutación induce el trastorno aún requiere mayor investigación, este estudio plantea nuevas formas de pensar el diagnóstico y el tratamiento en salud mental.


Robotitus Al. (6 de diciembre de 2025). Científicos descubren el primer gen que causa directamente una enfermedad mental. Robotitus.

Lemke, J., et al. (2025). Molecular Psychiatry.